Mis cenizas a los pies de mi esposo, novela · Capítulo 11 de 12
Capítulo 11: Boca Chica
La unidad de oncología del Darío Contreras estaba en el tercer piso, al final de un pasillo con las paredes descascaradas y un letrero escrito a mano.
Ricardo no pidió cita.
Llegó con una carpeta bajo el brazo y el traje del consejo, preguntó por el director, y esperó dos horas sentado en una silla de plástico entre mujeres con pañuelos en la cabeza.
Yo iba a su lado, pegada a su camisa, porque en el bolsillo del saco llevaba el atado de mis cartas.
Una enfermera le trajo un vaso de agua sin preguntarle quién era.
Un niño de unos seis años, con una gorra, le tiró una pelota que rodó hasta sus zapatos.
Ricardo se la devolvió con una sonrisa torpe.
"Gracias, señor."
"De nada."
"¿Usted es doctor?"
"No."
"¿Entonces qué hace aquí?"
"Vengo a aprender", dijo Ricardo.
Cuando el director por fin lo recibió, era un hombre cansado, de bata arrugada, que apenas levantó la vista del escritorio.
El resto de este capítulo forma parte de la parte de pago de la serie. Los capítulos 1 a 6 de Mis cenizas a los pies de mi esposo son gratis: empieza desde el principio y desbloquea el resto con monedas en la app.