Nuera Compartida, novela · Capítulo 10 de 12
Capítulo 10: La feria
La glorieta de la feria de Calabozo estaba llena hasta las banderas.
Mil quinientas personas bajo un sol que quemaba: ganaderos de sombrero y botas, vaqueros con sus reatas al cinto, mujeres con abanicos, niños sobre los hombros de sus padres, vendedores de empanadas.
Al fondo, en una plataforma de madera con un toldo rojo, esperaba la mesa de la asociación, con seis hombres y la inspectora de San Juan de los Morros.
A un lado, con un micrófono en la mano y su sombrero blanco, esperaba Rufino Mata.
Yo llegué a las diez en punto, del brazo de Yoselin.
La multitud se abrió a nuestro paso.
Nadie dijo una palabra.
Pero todos los ojos nos seguían.
Subimos los escalones de la plataforma.
Rufino sonrió, y levantó el micrófono.
"Amigos", dijo, y su voz retumbó en los altavoces. "Gracias por venir. Hoy se va a hablar de la honra de nuestra comarca."
Un murmullo recorrió la plaza.
"En el hato El Samán, a pocos kilómetros de aquí, vive una familia que da mal ejemplo." Hizo una pausa teatral. "Un padre, un hijo, y una mujer que es de los dos."
El murmullo se volvió rugido.
Yoselin apretó mi mano.
"Los llaman la nuera compartida", siguió Rufino. "Y yo digo que una comunidad decente no puede tener de socio a un hombre que se acuesta con la esposa de su propio hijo. Pido a esta asociación que expulse a Eleuterio Paredes."
El resto de este capítulo forma parte de la parte de pago de la serie. Los capítulos 1 a 4 de Nuera Compartida son gratis: empieza desde el principio y desbloquea el resto con monedas en la app.