UpNextDrama · Dramas por entregas gratis: un capítulo más.

Siete Años Perdidos, novela · Capítulo 4 de 16

Capítulo 4: El vuelo

Gael me esperaba en la puerta de embarque de El Dorado con dos cafés y un sobre sellado.

"Dos copias del acta, con apostilla", dijo, y me lo entregó.

"Una es tuya."

"La otra se la mandé a la cónsul de Colombia en Puerto Marén por mensajería, por si acaso."

"¿Conoces a la cónsul?"

"Fuimos compañeros en la universidad. No te prometo que esté de buen humor a las dos de la madrugada."

Me recibió el café con una mueca divertida.

"Gracias", dije. "No tenías que..."

"No lo traje por ti."

"Lo traje porque, si me dormía en el avión, me iba a perder la mitad de la cara que vas a poner."

"Cuando te enteres de todo."

"¿De todo qué?"

"De lo que hace Gustavo Zubiría con sus abogados."

Subimos al avión.

Me tocó la ventanilla.

Gael se sentó junto al pasillo, con las piernas largas apretadas y el portafolio bajo el asiento.

Durante la primera hora, no hablamos.

Yo miraba la oscuridad y repasaba en voz baja los últimos siete años como quien revisa una cuenta de banco.

Siete cumpleaños.

Siete veces escuché "este año sí".

Cuatro veces me dijeron que mi taller era "un pasatiempo".

Una vez que cancelé un viaje a Oaxaca para quedarme con su madre enferma de una gripe.

Todo en el papel de una esposa sin anillo.

"Pareces una abogada leyendo un contrato", dijo Gael.

"Estoy leyendo mi vida."

"¿Y qué dice?"

"Que firmé sin leer."

"A todos nos pasa."

"A ti no."

Sonrió de lado.

"A mí me pasó dos veces. Una con mi primer socio, que vendió a mis clientes por la espalda. La otra con Gustavo Zubiría."

Sigue leyendo gratis con una cuenta. Empieza Siete Años Perdidos desde el Capítulo 1 y luego crea una cuenta gratis para leer el resto de este capítulo.

← Capítulo 3 · Todos los capítulos · Capítulo 5 →