Tras el accidente: un derrumbe de amor, novela · Capítulo 9 de 12
Capítulo 9: Cuentas
La casita blanca de Boca del Río tenía las persianas cerradas y un columpio inmóvil colgando del mango.
Fulvio me esperaba en la reja.
"Gracias por venir", dijo.
"No vengo por ti."
"Lo sé."
"Vengo a verla a ella. Quiero oírla decirlo a mi cara."
Asintió y abrió la reja.
Era un jueves a media tarde.
El jardín olía a pasto cortado y a jazmín.
Entré por el mismo camino de piedras por el que, meses atrás, había visto a mi marido besar el pelo de dos niños.
La puerta de la casa se abrió antes de que llegáramos.
Giuliana salió al porche en un vestido azul pálido, descalza, con la melena castaña suelta sobre los hombros.
Me miró con los ojos muy abiertos.
Después, despacio, sonrió.
"Celina."
"Giuliana."
"Qué bueno verte. Pasen, por favor."
Entramos a una sala pequeña, de muebles de mimbre, cojines de colores y un librero lleno de cuentos infantiles.
Los niños no estaban.
"Los mandé con mi mamá", dijo Giuliana. "Pensé que era mejor."
"Qué considerada."
"Siéntense. ¿Quieren café?"
"No, gracias."
Se sentó frente a nosotros, con las manos cruzadas sobre las rodillas.
Su calma me puso la piel de gallina.
El resto de este capítulo forma parte de la parte de pago de la serie. Los capítulos 1 a 6 de Tras el accidente: un derrumbe de amor son gratis: empieza desde el principio y desbloquea el resto con monedas en la app.