Tres Minutos A Oscuras, novela · Capítulo 6 de 12
Capítulo 6: El banco de arena
"Después", me dijo Keila esa tarde, cuando por fin pudimos hablar a solas. "No aquí. Y no con ella en la ducha."
Esa noche Natalia se puso la lencería roja, y yo fingí un cansancio que ella no discutió, y se durmió con el celular en la mano.
Esperé hasta la mañana siguiente, que fue el veinticinco, con el nudo del mensaje en la boca del estómago.
A las siete, Natalia se asomó a la terraza con el sombrero de paja puesto.
"Vayan ustedes al río en tubing", dijo. "Yo me quedo en la playa tomando sol. Hace tres años que quiero hacerlo."
"Vamos los tres", dije.
"Ay, Camilo, ya he ido. Vayan. Keila me cuenta cómo estuvo."
Me guiñó un ojo y se volvió a tumbar.
Keila fue la primera en subirse al jeep que nos llevó río arriba, con dos llantas negras amarradas atrás.
Yo me senté lejos, con la mandíbula apretada.
Tenía una sola pregunta, y no la hice en todo el camino.
El río Palomino baja desde la sierra, entre piedras lisas y árboles gruesos, y a esa hora de la mañana estaba vacío.
Un guía nos dejó en el agua, nos señaló la curva donde se unía con el mar, y se fue.
Flotamos en silencio un buen rato, cada uno en su llanta.
El agua estaba fría, el cielo limpio, y el único ruido era el de la corriente.
"¿Qué te mandó Natalia?", pregunté al fin.
Keila cerró los ojos.
"Dame diez minutos."
"No."
"Diez minutos, Camilo. Te lo cuento todo. Pero antes quiero que me tengas como me tuviste en la ducha, sin saber nada. Después me odias."
"Eso no es justo."
"Ya sé." Su voz se quebró. "Ya sé que no."
Remé con las manos hacia su llanta.
No sé por qué lo hice.
Tal vez todavía me acordaba de su cuerpo bajo la ducha.
El resto de este capítulo forma parte de la parte de pago de la serie. Los capítulos 1 a 4 de Tres Minutos A Oscuras son gratis: empieza desde el principio y desbloquea el resto con monedas en la app.