UpNextDrama · Dramas por entregas gratis: un capítulo más.

Cincuenta Mil Razones para Vengarme, novela · Capítulo 6 de 12

Capítulo 6: La mesa dieciséis

La mesa dieciséis estaba al fondo del salón, detrás de una cortina de terciopelo verde.

Un reservado de cuatro lugares, con candelabros de plata, manteles de lino pesado y una vista privilegiada a la cocina abierta.

Desde fuera parecía el mejor sitio de Mesa Garmendia.

Desde dentro, ahora lo sabía, era una trampa para extranjeros.

Reservé el jueves por la noche, con otro nombre y otro acento.

Me puse una peluca rubio ceniza de una tienda de disfraces.

Me puse un vestido rojo de lentejuelas, unos tacones imposibles y un collar de perlas falsas.

Llegué con un hombre que mi asistente había contratado esa tarde, un actor de teatro de cuarenta años con traje de lino y acento argentino.

"Soy tu marido", había dicho al subir al coche. "Me llamo Ramiro y soy ganadero."

"Yo soy Marguerite, y vengo de Mónaco."

"Perfecto."

Entramos al restaurante a las nueve en punto.

Hilario nos recibió en la puerta, con su sonrisa servil y su anillo de oro.

Ni siquiera me miró dos veces.

Una mujer con peluca rubia y vestido rojo tenía poco en común con la de traje gris.

La de traje gris era la que había pagado cincuenta mil dólares la semana anterior.

"Bienvenidos a Mesa Garmendia", dijo. "Su reservado los espera."

Nos condujo a la mesa dieciséis.

Apartó la silla para mí.

"¿Madame Marguerite?"

"Oui. Merci."

Aguanté la risa.

Dentro de mi bolso de mano, el micrófono grababa cada palabra.

En mi collar de perlas falsas, una cámara diminuta apuntaba al frente.

Pedimos el menú de degustación de nueve tiempos.

La comida llegó, perfecta.

Cada plato fue una pequeña obra de arte.

Hubo un tartar de atún con flor de calabaza, un consomé ahumado y un pichón en costra de pimienta rosa.

Sigue leyendo gratis con una cuenta. Empieza Cincuenta Mil Razones para Vengarme desde el Capítulo 1 y luego crea una cuenta gratis para leer el resto de este capítulo.

← Capítulo 5 · Todos los capítulos · Capítulo 7 →