Desaparecida en el fuego, novela · Capítulo 13 de 24
Capítulo 13: Priscila
Decidí que ella tenía derecho a saberlo antes que nadie.
Salvador dijo que era un error.
Teresa dijo que era una locura.
Les respondí que Priscila era la única persona en el mundo que había visto a Eliseo tal como era en su casa, de noche, sin público.
Y que, si él también la estaba engañando a ella, esa mujer valía más como aliada que como enemiga.
La encontré un martes por la tarde, en el parque de la comuna de Las Condes donde paseaba al niño.
Un banco bajo un plátano oriental.
Un cochecito azul.
Una mujer de pelo castaño, en uniforme celeste, con ojeras profundas y un libro cerrado sobre las rodillas.
Me senté en el otro extremo del banco.
Llevaba la peluca rubia, el abrigo beige de la tía de Salvador y los lentes gruesos.
Un pañuelo de seda, que me cubría la frente.
Priscila ni me miró.
"Qué niño más bonito", dije.
"Gracias."
"Es igual a su padre."
La vi sonreír con ternura, sin sospechar.
El resto de este capítulo forma parte de la parte de pago de la serie. Los capítulos 1 a 12 de Desaparecida en el fuego son gratis: empieza desde el principio y desbloquea el resto con monedas en la app.