Desaparecida en el fuego, novela · Capítulo 20 de 24
Capítulo 20: La gala
El salón de baile del Hotel Santiago Plaza tenía cuatro lámparas de cristal, veinte mesas redondas con manteles blancos y un escenario con cortinas de terciopelo granate.
Doscientos invitados bebían champán.
Médicos, socios, políticos, periodistas.
En la mesa principal, bajo un estandarte que decía "40 años cuidando vidas", Hernán Madariaga conversaba con el alcalde.
A su lado, Priscila, con un vestido azul, un bebé en brazos y una sonrisa de plástico.
Eliseo subió al escenario a las nueve y cuarenta.
Se ajustó la corbata.
Tomó el micrófono.
"Buenas noches."
El salón guardó silencio.
Yo lo vi desde la puerta lateral, escondida detrás de una columna, con un vestido negro sin mangas, el pelo corto peinado hacia atrás y una agente de la Policía de Investigaciones a cada lado.
Salvador, a mi derecha, de traje oscuro, con las manos todavía vendadas.
Respiré hondo.
"Hace cuarenta años", comenzó Eliseo, con su voz grave y sosegada, "un grupo de médicos soñó con una clínica donde la gente fuera algo más que un número."
El resto de este capítulo forma parte de la parte de pago de la serie. Los capítulos 1 a 12 de Desaparecida en el fuego son gratis: empieza desde el principio y desbloquea el resto con monedas en la app.