UpNextDrama · Dramas por entregas gratis: un capítulo más.

El Arrepentimiento del Alfa: Recuperando a Mi Compañera Humana, novela · Capítulo 8 de 20

Capítulo 8: Las condiciones

El cuarto día lo llamé a la cocina después de la cena.

Rosario se retiró a ordenar la despensa con su cara de inocente.

Ezequiel entró con las manos a los costados y se quedó de pie junto a la puerta.

"Siéntate", dije.

Se sentó en el borde de una silla, como un alumno castigado.

Yo tenía las manos sobre la mesa, cruzadas, y la barriga ya me impedía acercarme más.

"Tengo condiciones", anuncié.

"Dime."

"Una."

"No me tocas."

"Ni la mano, ni el pelo, ni la barriga."

"Si algún día quiero que me toques, te lo voy a pedir yo."

"Entendido."

"Dos. No me mientes. Ni las mentiras grandes ni las que parecen amables."

"No te voy a mentir."

"Tres. No hablas por mí. Nunca. Ni delante de la manada, ni de Rosario, ni de nadie. Lo que tenga que decir, lo digo yo."

"Entendido."

"Cuatro. No me vas a llamar Luna, ni compañera, ni mía, ni nada que implique que me pertenezco."

Se pasó una mano por la cara.

"Entendido."

"Cinco. Vas a vivir en el cobertizo hasta que yo diga. Y a trabajar como los demás."

"Ya lo hago."

"Lo sé." Hice una pausa. "Seis. Me vas a contar todo."

"¿Todo qué?"

"Todo lo que pasó el día que me rechazaste. Cada palabra. Cada cosa que pensaste. No quiero la versión corta."

Ezequiel apoyó los codos en las rodillas.

Se quedó mirando el suelo.

"Estábamos en la cabaña del lago", empezó.

"Tú volvías de la panadería con una bolsa de pan en la mano."

"Yo había pasado la mañana en el Consejo."

Sigue leyendo gratis con una cuenta. Empieza El Arrepentimiento del Alfa: Recuperando a Mi Compañera Humana desde el Capítulo 1 y luego crea una cuenta gratis para leer el resto de este capítulo.

← Capítulo 7 · Todos los capítulos · Capítulo 9 →