La Dulce Leche De Mi Suegra, novela · Capítulo 10 de 12
Capítulo 10: La fiesta de la cajeta
La feria de la cajeta llenaba la plaza principal de Celaya desde las diez de la mañana.
Había puestos de dulces con manteles rojos y mariachis tocando junto al kiosco.
Los niños corrían con globos de gas, y la gente hacía fila para probar las muestras gratis de las seis marcas locales.
El de Cajetas Arizmendi era el más grande.
Un toldo rojo, una mesa larga con frascos en pirámide y cuarenta trabajadores con delantal blanco, alineados detrás de las charolas.
A las doce del día llegó el alcalde.
A las doce y cuarto, un coche negro con vidrios polarizados.
Patricio Landeros bajó con un traje beige y los lentes oscuros en la mano.
Regina, a su lado, con un vestido blanco entallado y un bolso de diseñador.
Delfina y yo estábamos detrás de la mesa.
Ella llevaba un vestido rojo, el pelo suelto y los labios pintados.
Estaba más guapa que nunca.
"Respira", le dije.
"Estoy respirando."
"Estás apretando mi mano."
"Perdón."
Patricio saludó al alcalde y besó la mano de la presidenta de la cámara de comercio.
Subió al pequeño estrado de madera junto al kiosco, donde un micrófono esperaba para los discursos.
El resto de este capítulo forma parte de la parte de pago de la serie. Los capítulos 1 a 4 de La Dulce Leche De Mi Suegra son gratis: empieza desde el principio y desbloquea el resto con monedas en la app.