UpNextDrama · Dramas por entregas gratis: un capítulo más.

La pobre aldeana atormentada por la adicción al sexo, novela · Capítulo 6 de 12

Capítulo 6: Lo que falta

"Pase, doctor", dijo Anselmo.

Leandro se quedó con la mano en el marco, sin voltear.

"Usted no sabe lo que está pidiendo."

"Sé que mi mujer nunca ha pedido nada así." Mi marido se incorporó, desnudo, y le habló con una voz que no le conocía. "Y sé que no quiero que lo pida a escondidas."

El doctor soltó el aire.

Se quitó los anteojos y los dejó sobre la cómoda.

Después se desabotonó la camisa, despacio, mirándome.

Yo seguía abierta sobre la cama, con los muslos mojados de mi marido y de mí.

"Venga", le dije. "Doctor, venga."

Cruzó el cuarto en tres pasos.

Se arrodilló en el borde del colchón y me agarró la cara con las dos manos.

Me besó.

Tenía una boca caliente y precisa, que sabía a menta y a sal, y me dio un beso largo, hondo, como si llevara semanas conteniéndose.

Gemí contra sus labios.

Sentí cómo Anselmo me acariciaba el muslo, desde atrás, sin quitarme las manos de encima.

"Quítese la ropa", le pedí a Leandro. "Quiero verlo."

Se la quitó.

Era delgado, de hombros finos y piel clara, con una línea de vello oscuro que bajaba del ombligo.

Y la verga larga, derecha, levantada contra el vientre, con la punta brillante.

Se me hizo agua la boca.

"Qué bonita", le dije a Anselmo, riendo, nerviosa.

"Sí que es bonita", contestó él, con una risa corta. "No me enojo."

Me mordí el labio.

Alargué la mano y rodeé a Leandro con los dedos.

Estaba duro y tibio, y palpitó contra mi palma.

"Maricruz", murmuró él, con los dientes apretados.

"Usted dijo que yo tenía que pedir con palabras."

"Así es."

"Quiero que me coja, doctor."

Esa frase le cambió la cara.

Me empujó de espaldas sobre las sábanas y se acomodó entre mis piernas.

Sigue leyendo gratis con una cuenta. Empieza La pobre aldeana atormentada por la adicción al sexo desde el Capítulo 1 y luego crea una cuenta gratis para leer el resto de este capítulo.

← Capítulo 5 · Todos los capítulos · Capítulo 7 →