UpNextDrama · Dramas por entregas gratis: un capítulo más.

La Principessa sin Memoria, novela · Capítulo 8 de 16

Capítulo 8: El coche

"Íbamos al castillo", dijo Cesare.

Estábamos sentados a la mesa de la cocina, uno frente al otro, con una vela entre los dos y la botella de vino a medio terminar.

Dario roncaba en el sillón de la esquina, con la boca abierta.

Afuera, el viento golpeaba los postigos.

"Habías ido a la ciudad a ver a la modista", continuó Cesare. "Tu vestido para el compromiso."

"¿El compromiso?"

"Con el hijo de una familia aliada. Un arreglo de tu madre. Tú no querías."

Me quedé quieta.

No lo recordaba.

"¿Qué hice?"

"Dijiste que preferías casarte con un pastor de cabras."

Me reí.

Cesare sonrió, apenas.

Era una sonrisa lenta, con algo triste en el fondo.

"Iba yo al volante. Un coche blindado, con dos escoltas en el coche de adelante. Subíamos la cuesta de las tres curvas."

"La vieja carretera."

"Sí."

"Había niebla."

"Esa mañana."

"Y un coche negro, que pasó junto a nosotros."

Cesare tragó saliva.

"¿Te acuerdas?"

"Un coche con un escudo en la puerta."

"Un escudo dorado. Una serpiente alrededor de una llave."

Se me heló la espalda.

"Lo dibujé una vez, hace años, y Dario me dijo que me callara."

"No lo recuerdo."

"No importa."

Cesare se frotó la cara.

"Lo vi pasar y pensé: qué raro, no hay nadie en el asiento trasero. Y tú dijiste algo de mi chiste de la gallina."

"Que era malo."

"Que era el peor de mi vida."

"Lo era."

"Lo sé."

Se le quebró la voz.

"Dos segundos después, el coche de adelante voló por el aire."

Sigue leyendo gratis con una cuenta. Empieza La Principessa sin Memoria desde el Capítulo 1 y luego crea una cuenta gratis para leer el resto de este capítulo.

← Capítulo 7 · Todos los capítulos · Capítulo 9 →