Renací como la hija de mi enemiga, novela · Capítulo 12 de 16
Capítulo 12: Tres condiciones
Mi madre abrió el portón sin decir nada.
Jessica entró al patio de tierra apisonada con pasos cortos, como quien no tiene derecho a pisar el suelo.
Se detuvo a tres metros de Aurelia.
Se quedaron mirándose.
Aurelia era menuda, de pelo gris, y estaba en camisón y chal, con los brazos cruzados.
Jessica era alta, y tenía el traje arrugado, las manos vacías y la cara hinchada.
Yo estaba en la puerta de la cocina, detrás de Horacio.
Tenía el corazón desbocado.
"Señora Garza", dijo Jessica. Le salió un hilo de voz. "Vine a hablarle."
"La escucho."
Jessica abrió la boca.
La cerró.
Se arrodilló en la tierra.
Despacio, con las rodillas dobladas, las manos apoyadas en los muslos, como en una iglesia.
"Yo estaba ahí", dijo. "Ese día. Yo la llevé a la azotea."
Aurelia no se movió.
"Fue una broma. Quería asustarla. Quería que se asomara por la puerta y nos viera reírnos, y que después le diéramos un pastel que mis amigas habían comprado para humillarla en el recreo."
El resto de este capítulo forma parte de la parte de pago de la serie. Los capítulos 1 a 8 de Renací como la hija de mi enemiga son gratis: empieza desde el principio y desbloquea el resto con monedas en la app.