Curso de Perreo Intensivo, novela · Capítulo 9 de 12
Capítulo 9: La noche antes
El viernes por la noche, la víspera del show, llegué a su departamento con una bolsa de tela.
Traía también una botella de mezcal que no pensaba abrir.
Ramsés me esperaba en la puerta, descalzo, sin camiseta.
"Pasa", dijo. "Estás temblando."
"De nervios."
"Entonces tenemos que arreglar eso."
Cerró la puerta, y me quitó la bolsa de las manos.
Me besó sin prisa, con las manos en mi cintura, y fue distinto a todas las veces anteriores.
No había rabia ni urgencia.
Solo ganas de quedarse.
"Esta noche no vamos a apurarnos", dijo contra mi boca.
"¿Y eso cómo se hace?"
"Yo te enseño."
Me llevó a la cama, donde había puesto una luz baja y una sábana limpia.
Me desvestí sola, con calma, mientras él me miraba.
Tenía el cuerpo cubierto de piel de gallina, no por el frío, sino por la forma en que me recorría con los ojos.
"Acuéstate de lado", pidió.
Me tendí sobre el costado izquierdo, con las rodillas ligeramente dobladas.
Ramsés se acostó detrás de mí, pegado a mi espalda, y me besó la nuca, el hombro, el brazo.
Su mano bajó por mi cadera y se detuvo en el muslo.
"Levanta una pierna."
La levanté.
Él pasó la mano por debajo y me acarició los labios con dos dedos, de arriba abajo, lentamente.
Estaba empapada.
"Siempre estás lista", murmuró. "Es una locura."
"Es por ti."
"Lo sé."
Me metió los dedos despacio, uno, dos, curvándolos hacia mi vientre.
Gemí contra la almohada.
Mientras me tocaba, su otra mano subió a mis pechos y los amasó con paciencia, pellizcándome los pezones.
"Más", pedí.
"Todavía no."
Me llevó al borde, dos veces, y las dos veces se detuvo.
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