La Principessa sin Memoria, novela · Capítulo 6 de 16
Capítulo 6: Veinte pasos
Rocco tardó cuatro segundos en entender.
Los conté, uno por uno, mientras el patio entero se quedaba mudo.
Sus ojos pasaron de mi cara a la de Dario y volvieron.
Buscaba el parecido.
Lo encontró en la mandíbula, en la forma de los ojos, en la manera de levantar la barbilla.
La pistola le bajó despacio hasta apuntar al suelo.
"Altieri", dijo, con una voz rara, rasposa.
"Sí."
"Tú..."
"Soy la hija de los Altieri. La hermana de Dario. Desaparecí hace siete años en una emboscada."
"No."
"Tú me encontraste en el río."
"No."
"Y me diste un nombre."
Se le descompuso la cara.
Dejó caer la pistola.
Hizo un ruido metálico contra la grava.
"Nerina..."
"Ese nombre lo elegiste tú. El mío es Ginevra."
Lavinia, en lo alto de la escalinata, soltó un grito ahogado.
Los guardias de Rocco bajaron las armas, uno tras otro, mirando a su jefe.
Rocco dio un paso hacia mí.
Estaba pálido, con los labios entreabiertos.
"Tú sabías."
"Lo recordé hace un mes."
"Un mes."
"Sí."
"¿Y no me dijiste nada?"
Lo miré.
"Estabas ocupado."
Hubo una risa ahogada entre los hombres de Dario.
Rocco cerró los ojos.
Cuando los abrió, tenía la mirada húmeda.
"Quédate."
"No."
"Aún no entiendo..."
"Lo sé."
"Hablemos adentro. Te lo explico todo. Hay cosas que no..."
"Don Valenti."
Hablé con la voz que usaba mi madre en los banquetes, la que no admitía réplica.
Rocco se quedó quieto.
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