Solo por comprarle ropa, ¿es necesario divorciarte de mí?, novela · Capítulo 10 de 16
Capítulo 10: La inversión
El viernes a las ocho de la mañana, la silla frente a mi escritorio seguía vacía.
Esperé quince minutos.
Treinta.
A las ocho y cuarenta y cinco le mandé un último mensaje.
"Yenny, tu evaluación sigue pendiente. Por favor confirma asistencia."
El mensaje salió con una sola marca gris.
Su teléfono estaba apagado.
Llamé a recepción.
"¿Llegó la señorita Soriano?"
"No, señora."
"¿Dejó recado?"
"Ninguno."
Colgué.
Milady, que revisaba unos papeles junto a la ventana, levantó la vista.
"¿Nada?"
"Nada."
"Qué raro."
"Muy raro."
A las nueve entró el equipo de la firma auditora, tres personas de traje gris con maletines.
Los recibí en la sala de juntas.
Una socia de cuarenta años, de pelo recogido y gafas, abrió una carpeta sobre la mesa.
"Doña Massiel. Terminamos la revisión preliminar de los últimos veinticuatro meses."
"Adelante."
"Tenemos tres hallazgos principales."
Se aclaró la garganta.
"Primero. Gastos personales cargados a la tarjeta corporativa del gerente general por un total de cuarenta y dos mil trescientos dólares. Hoteles, restaurantes, joyería, lencería."
El resto de este capítulo forma parte de la parte de pago de la serie. Los capítulos 1 a 8 de Solo por comprarle ropa, ¿es necesario divorciarte de mí? son gratis: empieza desde el principio y desbloquea el resto con monedas en la app.