Solo por comprarle ropa, ¿es necesario divorciarte de mí?, novela · Capítulo 12 de 16
Capítulo 12: Papeles
La audiencia de divorcio se celebró un martes a las nueve de la mañana, en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, en una sala de paredes color crema y un ventilador de techo que giraba con un quejido.
Llegué quince minutos antes, con un traje gris perla y una carpeta azul.
Milady venía a mi lado, en tacones, con su blazer color mostaza y los lentes de leopardo.
"¿Nerviosa?", susurró.
"No."
"Yo sí."
"Tú eres la abogada."
"Por eso."
Entramos.
Al fondo, en un banco de madera, ya estaba Rhadamés.
Con traje oscuro, camisa blanca, corbata sobria.
Se había afeitado.
Estaba delgado, con ojeras profundas y las manos entrelazadas sobre las rodillas.
A su lado, su abogado.
Y en la primera fila, apretando una cartera contra el pecho, doña Ivelisse.
Me saludó con un movimiento de cabeza.
Le devolví el saludo.
El juez entró a las nueve en punto.
Un hombre de unos sesenta años, con bigote gris y un aire de cansancio resignado.
Se sentó.
Abrió el expediente.
Se puso unas gafas de lectura.
"Caso de divorcio por mutuo consentimiento entre Massiel Pichardo y Rhadamés Lantigua", leyó. "Se presenta convenio regulador de bienes."
El resto de este capítulo forma parte de la parte de pago de la serie. Los capítulos 1 a 8 de Solo por comprarle ropa, ¿es necesario divorciarte de mí? son gratis: empieza desde el principio y desbloquea el resto con monedas en la app.