Tres Minutos A Oscuras, novela · Capítulo 8 de 12
Capítulo 8: Señal en la carretera
Preparé el equipo con el mismo cuidado con que preparo un concierto.
Un micrófono direccional de cañón largo, una grabadora de bolsillo con dos baterías nuevas y unos audífonos cerrados.
Todo cabía en la funda de mi mochila de trabajo, que había viajado conmigo hasta Palomino por pura costumbre.
Esa noche, a las diez y media, Natalia salió con su linterna y su perfume.
"No me esperen", dijo desde la puerta. "Hoy hablo largo con mi mamá."
"Dale mis saludos", contesté.
Ni siquiera notó que mi sonrisa no llegaba a los ojos.
Esperé tres minutos y salí por la parte de atrás, con Keila pisándome los talones.
Dimos la vuelta por la playa y subimos al camino por una trocha que usan los pescadores.
El carro estaba estacionado a cien metros de la curva, en la oscuridad, con las luces apagadas.
Nos metimos en él sin cerrar las puertas.
Bajé el vidrio de mi lado, apunté el micrófono hacia los dos postes donde Natalia siempre se paraba, y me puse los audífonos.
El resto de este capítulo forma parte de la parte de pago de la serie. Los capítulos 1 a 4 de Tres Minutos A Oscuras son gratis: empieza desde el principio y desbloquea el resto con monedas en la app.