Puse A Madre E Hija En Cuatro Ruedas, novela · Capítulo 10 de 12
Capítulo 10: Puertas abiertas
El día de puertas abiertas de la Autoescuela Guédez empezó a las diez de la mañana.
Había globos amarillos, una mesa de refrescos y una sábana blanca colgada de la pared del patio.
Había cien personas.
Había alumnos, vecinos, un fotógrafo del periódico de Carabobo y dos reporteros de televisión local.
En la primera fila de sillas plásticas, con traje gris y corbata azul, estaba el director de Tránsito del estado.
Yo estaba de pie junto al Aveo, con una camisa limpia y las manos sudadas.
Zulay, a mi lado, vestía de blanco y llevaba un microfonito de solapa.
Génesis iba y venía con una laptop, cables y un proyector prestado por la facultad de arquitectura.
A las once en punto, la camioneta de Tránsito se detuvo frente a la reja.
Heriberto bajó con dos agentes.
Traía la carpeta en la mano, el uniforme planchado y una sonrisa de quien llega a un funeral.
"Señor director", saludó. "No sabía que honraría con su presencia a esta humilde institución."
"Inspector Pacheco." El director frunció el ceño. "Lo hacía en otro asunto."
El resto de este capítulo forma parte de la parte de pago de la serie. Los capítulos 1 a 4 de Puse A Madre E Hija En Cuatro Ruedas son gratis: empieza desde el principio y desbloquea el resto con monedas en la app.