Tras el accidente: un derrumbe de amor, novela · Capítulo 10 de 12
Capítulo 10: La última noche
El Don entró a la casita blanca sin llamar.
Venía con dos guardias, el bastón de ébano y un abrigo negro abotonado hasta la garganta.
Se detuvo en la sala.
Nos miró uno a uno: a Giuliana llorando en el sofá, a mí de pie junto a la puerta, a su hijo plantado en medio de la alfombra.
"Qué escena tan conmovedora", dijo.
"Padre."
"Hijo."
"Estás en mi casa."
"Estás en la casa de mis nietos."
Fulvio dio un paso hacia él.
Los guardias se movieron.
El Don levantó una mano.
"Tranquilos. Mi hijo no va a hacer nada. Porque sabe lo que pasaría."
"Lo sé", dijo Fulvio.
"Entonces sabes también que esa mujer", y señaló el aire sin mirarme, "ya no pertenece a esta familia. Un papel roto no cambia eso."
"No pertenece a nadie, padre."
"Qué lenguaje tan moderno."
Fulvio respiró hondo.
Con una calma que me puso la piel de gallina, dijo:
"Mañana a las diez. En la hacienda. Convoca a los catorce."
"¿Para qué?"
"Para responderte ahí. Delante de todos."
El Don entornó los ojos.
"¿Qué vas a hacer, Fulvio?"
"Lo que debí hacer hace cinco años."
El viejo lo estudió largo rato.
Después sonrió, apenas, como quien acepta una apuesta.
"A las diez", dijo.
Y salió, con el bastón golpeando las baldosas.
Cuando el coche negro arrancó, Giuliana dejó de llorar.
El resto de este capítulo forma parte de la parte de pago de la serie. Los capítulos 1 a 6 de Tras el accidente: un derrumbe de amor son gratis: empieza desde el principio y desbloquea el resto con monedas en la app.