Curso de Perreo Intensivo, novela · Capítulo 6 de 12
Capítulo 6: El sofá
Mi jefe me llamó a su oficina el jueves a las nueve, con la puerta cerrada y la pantalla de la computadora girada hacia mí.
En ella estaba mi cuerpo a gatas, con las nalgas al aire, subiendo y bajando sobre un hombre que no se veía.
El video ya tenía novecientas mil vistas.
"Yazmín", dijo él, con un pañuelo en la frente. "Esto es un problema de imagen."
"Es mi tiempo libre, licenciado."
"Lo sé. Pero la empresa..."
"La empresa me paga de lunes a viernes, y esto fue un lunes a las siete de la noche."
Se aclaró la garganta.
"Rigoberto Salcedo dice que es un tema de... de moral."
"Rigoberto es mi ex, y es quien subió el video sin mi permiso."
El licenciado se quedó callado.
No supo qué contestar, y yo tampoco lo ayudé.
"Si quiere despedirme, hágalo por escrito", dije, y me puse de pie. "Si no, tengo cierre contable."
Salí con la espalda recta y las piernas hechas de agua.
En el pasillo, un compañero de finanzas me miró de reojo, sonrió y me hizo un gesto con el pulgar hacia arriba.
Dos secretarias me siguieron con la mirada.
Una de ellas, la de recursos humanos, me alcanzó en el baño.
"Oye, Yazmín", susurró. "Mi mamá lo vio. Quiere saber en qué estudio es."
Me eché a reír sola frente al espejo.
La clase de esa noche estaba llena a reventar.
Había veinte mujeres, nueve más que el lunes, y varias eran caras nuevas que me señalaron al entrar.
Cinthia no apareció.
Nayely me puso un lugar en la primera fila, con el pelo en chongo y una sonrisa de gato.
"Fama, mi reina", susurró. "Ya somos famosas."
Ramsés dio la clase sentado en su banco, como siempre, pero me miró dos veces de más y me corrigió un solo paso.
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