UpNextDrama · Dramas por entregas gratis: un capítulo más.

Esta vez, me elijo a mí., novela · Capítulo 4 de 12

Capítulo 4: Oaxaca

El camión de segunda me dejó en Santa María del Tule a las seis de la tarde, con una maleta, un tubo de planos y el estómago vacío.

El árbol del pueblo seguía en su lugar, enorme y callado, con las ramas cargadas de siglos.

Me quedé un rato mirándolo.

Después caminé las tres cuadras hasta la casa de mi abuela.

Era una construcción de adobe, de una sola planta, con un patio central, un naranjo y un pozo seco.

Las paredes estaban pintadas de un azul que se había desvaído hasta parecer gris.

Hacía cinco años que no entraba.

La puerta de madera se atoró un poco, y tuve que empujarla con el hombro.

Adentro olía a polvo, a cal y a esa humedad dulce de las casas que nadie habita.

Dejé la maleta en el suelo.

Sentí que se me aflojaban las rodillas, y me senté en el escalón del patio.

Lloré.

Lloré por la abuela, que se había muerto cuando yo tenía diecinueve.

Lloré por el estudio, por la boda, por los cuatro años de cenas.

Lloré hasta que me dolieron las costillas.

Cuando terminé, oí un golpe de martillo al otro lado de la pared.

Alguien trabajaba en el terreno vecino.

El golpeteo era firme, sin prisa.

Me limpié la cara con la manga y salí a la calle.

Junto a mi casa había una construcción en obra: muros de piedra, vigas nuevas y un andamio de madera.

En el andamio, de espaldas, estaba un hombre.

Llevaba una camisa de lino arremangada, el pelo negro corto con canas en las sienes, y movía las manos con la seguridad de quien entiende de lo que toca.

"Buenas tardes", dije.

Se volvió.

Sigue leyendo gratis con una cuenta. Empieza Esta vez, me elijo a mí. desde el Capítulo 1 y luego crea una cuenta gratis para leer el resto de este capítulo.

← Capítulo 3 · Todos los capítulos · Capítulo 5 →