Sándwiches e Incesto, novela · Capítulo 5 de 12
Capítulo 5: Los fuegos
Nilda reaccionó antes que yo.
Nos tapó a Yesenia y a mí con los ponchos de un solo manotazo, se echó el fustán encima, y se plantó junto a la escalera de mano.
La cabeza de mi suegro asomó por el hueco con la linterna.
"Nilda", dijo. "¿Qué hacen aquí arriba?"
"Contando papas, papá."
"A estas horas."
"Con la lluvia, mañana no se puede." Nilda le tapó la luz con la mano. "Baje, que se va a resbalar."
Mi suegro movió el haz de la linterna por el troje, sobre un montón de ponchos que respiraba.
Se detuvo un segundo de más.
Después apagó la luz.
"Mañana viene don Basilio", dijo en voz baja, sin mirarnos. "Que esté todo limpio."
Bajó la escalera, y se perdió en la lluvia.
Nilda esperó a oír la puerta de la casa.
Entonces se dejó caer de rodillas y se echó a reír, con las manos en la cara, hasta que se le saltaron las lágrimas.
"Lo sabe", susurró Yesenia, pálida. "Papá lo sabe."
"Lo sospecha", dijo Nilda. "Y no va a decir nada porque le conviene que no lo diga."
El resto de este capítulo forma parte de la parte de pago de la serie. Los capítulos 1 a 4 de Sándwiches e Incesto son gratis: empieza desde el principio y desbloquea el resto con monedas en la app.