¡Suegrito! Me atoré en la lavadora, novela · Capítulo 9 de 12
Capítulo 9: Otra vez la lavadora
"Te vi salir de su cuarto", dijo Wilmer.
Habló en voz baja, para no despertar a nadie.
Pero el pasillo estrecho y oscuro hacía que cada sílaba pareciera un grito.
Me quedé inmóvil con la mano en el picaporte de mi puerta.
"Estaba tosiendo", mentí. "Fui a ver si necesitaba agua."
"A las dos de la mañana."
"Tu papá es un hombre mayor."
"Mi papá es un viejo verde." Dio un paso hacia mí. "Y tú eres una zorra."
La palabra me cayó como una bofetada.
No me moví.
"Ya sé lo que pasa", siguió. "Lo sé desde que llegué. La gente habla, y yo veo. Los he visto mirarse."
"Entonces ya sabes."
"Sí."
Sonrió con los labios apretados.
Una sonrisa que yo conocía, de cuando quería algo.
"Mañana, tu amado suegro va a firmar el traspaso de la casa y la venta del taller. Delante del notario. Y tú vas a ayudarme a convencerlo."
"¿Por qué haría eso?"
"Porque si no, le cuento a toda la familia lo que hacen." Se frotó la muñeca todavía enrojecida. "A los tíos, al cura, a la comunidad. Y tu suegro, el respetable ebanista, va a ser el que se acostó con la mujer de su hijo."
El resto de este capítulo forma parte de la parte de pago de la serie. Los capítulos 1 a 4 de ¡Suegrito! Me atoré en la lavadora son gratis: empieza desde el principio y desbloquea el resto con monedas en la app.