Turbulencia En Medias De Seda, novela · Capítulo 4 de 12
Capítulo 4: Lo que mi tío no hace
Me quedé mirando la foto un rato largo.
Mi tío tenía cara de hombre feliz.
Nunca lo había visto así en casa.
"¿Por qué no lo dejaste?", pregunté.
Isaura apagó la pantalla.
"Porque no tenía pruebas que sirvieran. Porque esta casa está a su nombre, aunque yo pagué la mitad del enganche con mi sueldo." Se encogió de hombros. "Y porque en la aerolínea, si él me denuncia por cualquier cosa, pierdo la antigüedad. Catorce años."
"¿Y qué vas a hacer?"
"Esperar el momento correcto."
"¿Y yo?"
Me miró.
Estaba despeinada y con la cara limpia, sin pintura, y se veía de pronto más joven.
"Tú no eres mi plan", dijo. "Eres lo que me pasó mientras esperaba."
"Eso suena a que soy un entretenimiento."
"Suena a que eres lo único bueno que me ha pasado en dos años."
Me quedé callado.
Sentí un nudo raro en el pecho, mezcla de orgullo y de miedo.
"No me voy a enamorar de ti, Lucho", añadió con una sonrisa triste. "Tengo treinta y ocho y las costillas duras. No te preocupes."
"No me preocupo."
"Mentiroso."
Me reí.
Ella apoyó la cabeza en mi hombro.
Nos terminamos el vino.
Cuando los dos tazones quedaron vacíos, me tomó de la mano y me levantó del piso.
"Ven. Ya me apesta el avión."
Me llevó escaleras arriba, hasta la recámara grande, la que compartía con mi tío.
Pasamos de largo.
Entramos al baño principal.
Era enorme, con una regadera de cristal y azulejos color arena.
Abrió el agua y se quitó el resto de la ropa frente a mí, sin prisa, doblando cada prenda sobre el lavabo.
Primero la blusa blanca.
Después la falda.
Después lo que quedaba de las medias, que se enrolló por las piernas con un suspiro de alivio.
Yo ya estaba desnudo.
Ella me tomó de los hombros y me metió bajo el chorro.
El agua caliente nos cayó encima.
Sigue leyendo gratis con una cuenta. Empieza Turbulencia En Medias De Seda desde el Capítulo 1 y luego crea una cuenta gratis para leer el resto de este capítulo.